Te devolvi tus cosas. Escondi uno de tus dos cuadros, el que menos me gustaba; el otro sigue en el lugar de siempre. El corazón que dice 'te amo' y los peluches siguen ahi. No es fácil borrar dos años, ni de mi pieza ni de mi mente. Por eso mismo es que no quiero borrarlos. Quiero dejarlos ahi. Quiero asomarme cada tanto al baul de los recuerdos y abrazarme a ellos un rato. Sentir tus labios en los mios y hundirme en tus ojos aunque no los este mirando.
Valorar aquello que quisimos y no pudo ser es mucho más difícil que mirarlo con rencor. Qué fácil sería todo hoy para mi si le diera 'supr' a la carpeta con nuestras fotos que hay en mi mente. Pero, ¿por qué? si alguna vez fuiste, realmente, eso que me hizo feliz, la única razón para sonreir.
No tengo ganas de querer a nadie más por un rato largo.