lunes, 17 de junio de 2013

A veces la vida te enfrenta a cosas que no te esperabas ni ahi. Y de golpe te encontras parada frente a una puerta, sin ningun letrero ni ninguna señal de nada, y acompañada solo por la inevitable pregunta '¿y ahora qué?'.
Cuesta, se que cuesta. Pero fijate la habitación en la que estas. ¿Realmente es mejor que lo desconocido? ¿Es tan acogedora como pensas? ¿O en realidad estas a la intemperie y lo mejor que podes hacer es inhalar, juntar coraje y entrar?
Yo pase años encerrada en una habitación oscura, muy oscura. No conocía la luz ni quería hacerlo: solo pensarlo me encandilaba. Yo sola me había encerrado ahi, y ahi me quería quedar. Un día, sin que me de cuenta, alguien entro a la habitación conmigo. Me ayudo a ponerla linda, y disimulo lo oscura que era. Y yo pensé que estaba en otro lado, y me quede ahi encerrada con el, disfrutando la oscuridad porque su compañía la hacía un poco más llevadera. Hasta que la oscuridad se lo comió, y la habitación volvió a ser la que era, pero esta vez, ya sin caretas ni disfraces, yo podía verla, asumirla como lo que era. Y esa falta de disfraz fue el rayo de luz, y apareció la otra puerta, y cuando quise entornarla para ver qué había más allá, ya no pude volver a cerrarla.

Y decidirme a cruzarla, a abandonar finalmente la habitación, fue lo mejor que hice en toda mi vida.

Hoy, a una hora de cumplir 20 años, hago un stop y pienso. Deje ir a la persona que me hizo conocer al amor, al que me enseño que en la cama no hay restricción. Hoy, tengo mucho miedo: siento que nunca más voy a tener con alguien la conección que tenía con el. Si soy sincera, extraño mucho sus besos, sus abrazos, sus ojos quemandome la piel, sus manos recorriendo cada rincon. Extraño la plena confianza, el hablar sin una palabra, el amor que colgaba de las pestañas, y quiero salir corriendo a buscarlo cada vez que recuerdo como se fundían nuestros fuegos en la alcoba. 
Pero por otra parte, hoy se que puedo ser feliz por mi misma. Y nada se compara con eso.


domingo, 16 de junio de 2013

¿Alguna vez pensaste en que la luna que miras hoy es la misma que miraban los dinosaurios hace millones de años? 
Todo cambia y al mismo tiempo no, todo es tan etereo e infinito al mismo tiempo que asusta. ¿Qué son mil años en la historia del universo, qué es el universo, qué soy yo? ¿Son las mismas estrellas, es el mismo planeta, soy la misma que ayer?
Fijate bien, vas a ver que a veces estas mirando una estrella y de golpe se apaga, que estas haciendo algo que hace un segundo te prometiste no hacer más y que el universo capaz no es tan infinito como parece.
Y el tiempo corre, y vos sos tan eterno y mortal que asusta. 

Quilombo y armonía.

sábado, 15 de junio de 2013

Che, no puedo escribir. Creo que me voy a morir de no decir cosas sin escribir.

martes, 11 de junio de 2013

Ayer fue tu cumpleaños y la verdad no quería hacer esto, pero lo necesito.
Quiero que sepas que hace un mes, con papá planeabamos como festejarlo. Pensabamos que quizás te podíamos sacar del geriátrico y traerte a casa; y sino, ir todos para allá.
Hace un mes, todavía creíamos que podías volver a caminar.
Ahora lo pienso y me doy cuenta de la ingenuidad de nuestros planes, pero, cómo resignarnos nosotros también a la esperanza? Teníamos que tenerla por vos, por el, por ellos, por todos. Quizás fue en vano, pero prefiero pensar que no, que nuestra energía te llegaba de alguna forma y te ayudo a pasar un poco mejor ese último año.
Me duele mucho no celebrar este cumpleaños con vos; me duele mucho saber que nunca más me vas a abrazar y nunca más me vas a dar la mano. Tengo miedo de que llegue mi cumpleaños porque no me siento preparada para ver tu silla vacia, que esta vez va a tener un significado muy distinto que el del año pasado.

19 días después, sigo sin caer.

sábado, 8 de junio de 2013

Creo en el amor; en el amor a la familia y a los amigos.
Pero otra vez, ya no creo en el amor real, verdadero y 'eterno', en esa utopía del hombre y la mujer (o lo que sea que dicte tu identidad sexual) que se aman por siempre y para siempre. 
Siento que no me voy a poder enamorar nunca más en serio, que todo me va a resultar superficial, algo del momento y ya. 
Y no se que tanto me molesta eso.
Es lindo saber que ya nadie me puede lastimar tanto. No quiero ser tan vulnerable de vuelta, nunca más. 
Entregarse completamente y permitirse amar implica exponerse y quedar totalmente vulnerable, y no quiero.
Y si, tengo que admitir que lo extraño, que me da miedo mi insensibilidad porque no quiero ni pensar en la posibilidad de no poder volver a sentir nunca algo así por nadie. Porque hoy escucho increible, the fabula y tren al eden y se que todas esas canciones eran para vos. De verdad me enseñaste qué es el amor y que en la cama no hay restricción. Yo pense que vos eras el que iba a hacer de esa roca de nuevo un corazón, pense que vos eras mi estación, me acomode y pense posta que ya nunca más iba a abandonar el andén.
Y acá estoy, de nuevo a toda velocidad y sin que se vea ninguna estación cerca.
Se que seguramente, tarde o temprano leas esto.
Y quiero que sepas que te ame (fail, había puesto amo), total y completamente; te entregue cada centimetro de mi cuerpo, hasta el ultimo pedacito de mi alma estaba a tu merced.
Y ahora ya no puedo sentir nada.

martes, 4 de junio de 2013

Me gustaría que se pudieran meter en mi mente por un segundo. La satisfacción, la comodidad, la culpa, la estabilidad, la seguridad. Son tantas cosas que no conozco y no se como reaccionar. ¿Por qué te tuviste que ir en mi mejor momento? Me duele y me da mucha culpa sentirme bien. Obvio que tengo momentos que me caigo, como el sabado, cuando baje y me tope con la caja de madera. Fue díficil tomar conciencia que todo lo físico de vos está ahi, que tus ojos ya no existen. Se que hay otro plano, y quiero creer que vos estas en el, pero es dificil deshacernos del materialismo que nos invade. Me acuerdo una noche de mucha locura y esa repentina seguridad en que somos seres de energía, en que nunca morimos, sino que nos reinventamos pero sin perder la esencia, que en algún otro plano todos nos reencontramos en nuestro formato real, seres de luz, sin materialidad. ¿Será eso verdad? ¿Estás acá? Bah, sería injusto querer que estes acá. Después de tanto tiempo atrapada en un cuerpo marchito, supongo que querrás recorrer y volar a tus anchas. Ojalá sea así. Pero por favor, como siempre que te escribo te lo pido: cuando te canses de recorrer, veni a saludarme. Sabes que no hay nada que me moleste más que la duda, la incertidumbre. Quiero saber que estas bien. Soy una gallega cabezadura como vos, a veces.

Voy a extrañar mucho el color de tus ojos.

A veces no me acuerdo porque falte al teórico de derecho o por qué los chicos vinieron a tomar mate. Creo que todavía no caí del todo. 
Hoy sono el telefono a las diez y media de la noche. Atendi con miedo a que sea del geriátrico, con miedo a que estes enferma, a una nueva internación.
Mientras mi brazo se acercaba timidamente al telefono, me acorde que esa llamada que tanto miedo me daba ya había sido contestada.
Todavía no sé cómo no lloré.

lunes, 3 de junio de 2013

hace mucho no estaba en el lugar que estoy ahora y tengo mucho miedo.
Me siento muy comoda en mi soledad, en mi independencia, como para dejar entrar a alguien en mi vida. Pero no solo eso, se reconocer que también es miedo a que me lastimen otra vez, miedo al rechazo, a la angustia, a la dependencia.
Quiero que me quieran pero no me animo a dejarme querer. ¿no suena muy justo, no?

tiempo.