Qué triste no poder soñar.
Qué pena que me da esa gente que no mira las estrellas y las toca con los ojos.
Qué ganas de salir a caminar y ver el mundo en HD, de sentir la vida en las manos y jugar a la pelota con ella.
Tengo ganas de volar, de ver más allá de lo que siempre vi. Quiero apagar la luz, sacarme los ojos y ver ese mundo que está tan al alcance de la mano pero que no podemos ni siquiera atisbar.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
martes, 4 de diciembre de 2012
No hay nada más triste que la resignación, he dicho.
No conozco persona que me inspire más pena que aquella que se olvidó de vivir, que eligió con conformarse a pesar de no ser feliz.
No quiero loco, no quiero. No me bajen de mi nube. No quiero crecer. Bueno, si. Pero no quiero que me roben mi alegría. Bueno, no, no soy la persona más alegre del mundo tampoco. No me quiten la ilusión. Eso es. No quiero ser otra cascara vacia más, no me interesa venderme a este sistema careta que promueve el conformismo, la infelicidad elegida y asumida, el abandono de ideales. Loco, relajate, afloja el nudo de la corbata, larga el maletín. No vaya a ser que te esfuerces tanto por el 'tengo que' que te olvides del 'tengo ganas de'.
No soy de izquierda, no soy de derecha, soy una pendeja de 19 años que quiere seguir siendolo por tiempo indefinido.
Quiero cambiar el mundo, mi mundo. No que el mundo me cambie a mi.
Quiero vivir sola, aunque sea en un monoambiente. Me alcanza con que este decorado de forma tal que lo sienta mi lugar. Quiero poder estar en mi casa y hacer lo que quiera cuando quiera, porque tengo ganas, porque puedo, porque quiero y porque si. Quiero hacer dos carreras al mismo tiempo en la UBA y viajar mucho antes de tener hijos y ese tipo de cosas. Quiero conocer Ibiza, Las Vegas, New York y Francia. Quiero ir a fiestas al aire libre y con pileta, y cantar y bailar hasta no poder más. Quiero que me amen. Quiero dar amor. Quiero no sentirme sola. Quiero abrazar a desconocidos, conocer a extraños y dejar atrás los prejuicios.
Pero por sobre todo, quiero cambiar todo eso que está adentro mio y que me hace mal. Porque el sistema puede ser careta, los demás pueden ser una mierda y la vida puede ser complicada, pero el peor daño es el que me hago yo misma odiandome tanto, creyendome merecedora de tan poco.
Mis metas para este 2013 son: conseguir un trabajo, seguir progresando académicamente pero, sobre todo, aprender a quererme.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Que todo esta nublado, todo acabó
Que yo sigo encerrado en el corazón
Que tus ojos se apagan
Que extraño tu voz
Que no existe mañana que me olvide de vos
Que si te tengo en frente te podría decir
Lo que nunca te dije, te podría decir
Que sin esa sonrisa no se puede vivir
Que sin esa sonrisa no se puede
De acá me voy con vos
Y si te vas llévame
sábado, 1 de diciembre de 2012
- No me hagas hablar, nos están grabando.
- ¿Quién?
- Ellos. Nos graban y después pasan nuestra vida por la TV.
Nadie grito acción. No hay camaras ni luces ni flashes ni director ni productor ni guionista y yo no me reconozco a mi misma como una actriz. Quizás estemos respondiendo a un libreto, capaz nuestras acciones son tan predecibles que actuamos como se espera que actuemos, quizás hay un director superior, un gran hermano, que vigila todos nuestros movimientos, graba cada palabra, sonido, acción, y los edita y los transmite por TV o por algún otro dispositivo mecánico hacía otros seres, que pueden o no ser humanos, que pueden o no reirse con nosotros, capaz que lloran como yo con Grey's, pero yo se que todo eso es mentira. Yo se que Shonda Rimes es la que creó Grey's Anatomy y que son todos personajes representados, que su sufrimiento termina cuando salen del set de filmación. ¿Pero yo? Yo no estoy actuando, yo estoy sufriendo, yo estoy riendo, yo estoy caminando, yo todo lo que hago lo vivo, lo siento en carne propia.
No me hagas hablar, nos están grabando. Me sacaron todo. Me sacaron el alma del cuerpo, sacaron el pis de mis riñones, ya no me importa morir. Saben todo. Grabaron desde el momento que naci, grabaron toda mi vida y después la pasan por televisión. Todo. Saben todo. Saben donde guardo mis ahorros de toda mi vida. Siempre metiendose en la vida ajena. No mires la tele, no quiero que mires mi vida por ahi. Ya se van a enterar. No puedo hablar más.
No me hagas hablar, me duele. No puedo dejar salir palabras de mi boca sin llorar, sin recordar las que escuche salir de la tuya. ¿Cómo llegar a alguien que está en otro mundo? ¿Cómo hacer que las palabras logren penetrar ese muro que armaste alrededor de tu mente?
Te amo mucho abu. No te vayas sin que pueda despedirme de vos.
- ¿Quién?
- Ellos. Nos graban y después pasan nuestra vida por la TV.
Nadie grito acción. No hay camaras ni luces ni flashes ni director ni productor ni guionista y yo no me reconozco a mi misma como una actriz. Quizás estemos respondiendo a un libreto, capaz nuestras acciones son tan predecibles que actuamos como se espera que actuemos, quizás hay un director superior, un gran hermano, que vigila todos nuestros movimientos, graba cada palabra, sonido, acción, y los edita y los transmite por TV o por algún otro dispositivo mecánico hacía otros seres, que pueden o no ser humanos, que pueden o no reirse con nosotros, capaz que lloran como yo con Grey's, pero yo se que todo eso es mentira. Yo se que Shonda Rimes es la que creó Grey's Anatomy y que son todos personajes representados, que su sufrimiento termina cuando salen del set de filmación. ¿Pero yo? Yo no estoy actuando, yo estoy sufriendo, yo estoy riendo, yo estoy caminando, yo todo lo que hago lo vivo, lo siento en carne propia.
No me hagas hablar, nos están grabando. Me sacaron todo. Me sacaron el alma del cuerpo, sacaron el pis de mis riñones, ya no me importa morir. Saben todo. Grabaron desde el momento que naci, grabaron toda mi vida y después la pasan por televisión. Todo. Saben todo. Saben donde guardo mis ahorros de toda mi vida. Siempre metiendose en la vida ajena. No mires la tele, no quiero que mires mi vida por ahi. Ya se van a enterar. No puedo hablar más.
No me hagas hablar, me duele. No puedo dejar salir palabras de mi boca sin llorar, sin recordar las que escuche salir de la tuya. ¿Cómo llegar a alguien que está en otro mundo? ¿Cómo hacer que las palabras logren penetrar ese muro que armaste alrededor de tu mente?
Te amo mucho abu. No te vayas sin que pueda despedirme de vos.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Suena la música, y me preparo para dejarme llevar por un mar incoherente e ilógico, que las olas me lleven alto y poder dejar atrás tantas cosas. Siento que perdi mi estilo, me aterra un poco la idea de escribir, no quiero fallar en esto, en lo único que quiero hacer bien. Creo que me boicoteo demasiado, que no me tengo tanta fe como debería, pero se hace dificil cambiarse a uno mismo, por más fácil que sea marcar los errores ajenos. Qué lindo sería poder pararme frente a un espejo, mirarme a mi misma a los ojos y mirar en la cara todos mis defectos y tumores y poder señalarlos con un fibron para después extirparlos, ojalá me pudiera olvidar de quien soy, extrañarme de mi misma y ver desde más allá. Igual creo que existen, como dice el amigo Julio, algunos momentos en los que por segundos, intimamente, furtivamente, silenciosamente, misteriosamente, podemos ver todo eso que no somos, eso a lo que renunciamos por ser lo que elegimos, o lo que podemos, o lo que queremos. Y por un momento quizás demasiado breve podemos salir de nosotros, mirarnos desde arriba y ver lo azul del cielo y lo verde del pasto y lo magico de la vida que casi nunca vemos por estar ocupados en otras cosas no tan importantes pero más urgentes, ay ¡son tantas las cosas que no vemos por conformarnos con mirar! no viste que mis ojeras se notan un poco más, yo no vi que tus ojos escondían tristezas, y capaz alguien vió mis ojeras pero no vio lo turbio en mi mirada y vos si lo viste. No podemos ver todo, pero por eso somos tantos, todos vemos una parte de este enorme tapiz, todos somos ciegos a una parte del rompecabezas, pero desde arriba se puede ver todas las piezas reunidas, se puede verlo holísticamente y darnos cuenta del sentido de muchas cosas. Pero son muy pocos esos momentos de epifanía, generalmente vivimos en esa carcel que elegimos sin darnos cuenta, esas cuatro paredes compuestas por esos caminos que no elegimos, porque siempre al hacer una cosa, elegimos no hacer otra, estamos inmersos en nuestras elecciones que nos cierran el camino a otras, y sin embargo no se puede salir, por algo somos humanos.
martes, 27 de noviembre de 2012
Pero no puedo acostumbrarme a que seas vos el que me deja sola.
El amor debería tener una definición exacta, para evitarnos dolores innecesarios. Pero, como la muerte, es indefinible, a menos que lo vivas. Y aún así, hay cosas que las palabras no logran explicar.
La música es el mejor medio de transporte inventado hasta ahora. Cerras los ojos y te lleva mucho más allá de las fronteras físicas. A veces ayuda a olvidar; otras, a reflexionar sobre eso que tanto buscamos evitar. Todos en algún momento escuchamos una canción que dijo lo que sentíamos mejor que nosotros mismos.
Llevame lejos, Serú, por favor. Estoy demasiado acá, demasiado consciente, demasiado metida en este torbellino de emociones que claramente es más fuerte que yo. Me siento muy chiquita, muy sola, muy parada de frente a un monstruo que me mira sonriendo, con los dientes enormes, regodeandose con la idea de comerme finalmente, torturandome con la angustiante espera que no sé cuanto va a durar. Y yo ni intento correr, creo que olvide como hacerlo. Y la música es mi soga, y vomitar palabras también. Vomitar palabras, sentimientos, miedos, soledades, personas. Vomitar me deja débil, dolorida, pero sé que tarde o temprano me voy a recuperar y voy a estar mejor que antes de hacerlo. Es, en cierta forma, liberador. Pero no puedo terminar de vomitar, y seguramente mañana me levante con resaca.
Qué lindo que es el piano, la puta madre. Enjoy: http://www.youtube.com/watch?v=LQQ5oPbuTiU&feature=g-vrec
Llevame lejos, Serú, por favor. Estoy demasiado acá, demasiado consciente, demasiado metida en este torbellino de emociones que claramente es más fuerte que yo. Me siento muy chiquita, muy sola, muy parada de frente a un monstruo que me mira sonriendo, con los dientes enormes, regodeandose con la idea de comerme finalmente, torturandome con la angustiante espera que no sé cuanto va a durar. Y yo ni intento correr, creo que olvide como hacerlo. Y la música es mi soga, y vomitar palabras también. Vomitar palabras, sentimientos, miedos, soledades, personas. Vomitar me deja débil, dolorida, pero sé que tarde o temprano me voy a recuperar y voy a estar mejor que antes de hacerlo. Es, en cierta forma, liberador. Pero no puedo terminar de vomitar, y seguramente mañana me levante con resaca.
Qué lindo que es el piano, la puta madre. Enjoy: http://www.youtube.com/watch?v=LQQ5oPbuTiU&feature=g-vrec
Siempre que me hice un blog, marcó una etapa nueva de mi vida. No creo que este sea la excepción. Mi blog anterior ya no me representaba, leer algunas cosas de las que escribía me hacía sentir vergüenza. Quizás en el fondo siga siendo la misma; no lo sé. Quizás no, quizás realmente sentí, nuevamente, la necesidad de cambiar de blog porque la que cambio en realidad es la persona que está detrás de la pantala, plasmando sus sentimientos en un papel virtual. El mundo gira y yo no siempre lo hago con el, pero en algún momento tengo que ponerme al día. O al menos, intentarlo.
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