Me siento muy comoda en mi soledad, en mi independencia, como para dejar entrar a alguien en mi vida. Pero no solo eso, se reconocer que también es miedo a que me lastimen otra vez, miedo al rechazo, a la angustia, a la dependencia.
Quiero que me quieran pero no me animo a dejarme querer. ¿no suena muy justo, no?
tiempo.
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