El miedo a dejar ir al amor.
El miedo a no volver a encontrarlo.
El miedo a no volver a encontrar lo que veía en tus ojos.
Cada día es más difícil renunciar a vos. Soy tan chiquita. ¿Y si me estoy equivocando? ¿Y si nunca vuelvo a sentirme así con nadie? ¿Y si sos el amor de mi vida y me arrepiento para siempre?
Nunca voy a perdonarte el habernos dejado llegar a esto.
Nunca voy a perdonarme el haberme quedado tanto tiempo a tu lado, cuando vi esa primera vez que vos brillabas pero no eras oro.
Pero igual te extraño, el silencio aplasta mis oidos y tengo mucho frío de ese que solo calman tus abrazos. El egoismo se hace presente y sufro mientras te imagino en tu cumpleaños con regalos que no te di yo y abrazando a otras personas.
Muy en el fondo, sigo esperando que digas o hagas algo que me haga volver.
Pero más en el fondo todavía, se que ya no me queda más nada para vos.
Por más doloroso que sea, por más amor que quede en el fondo del vaso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario