La línea que separa lo que esta bien de lo que esta mal es muy difusa.
Pero estoy muy enojada, y necesito decir un par de cosas, aunque nadie las escuche.
Mi ex la juega de resentido. De abandonado.
Mi ex.
Si, yo lo deje.
Si, yo sali ese fin de semana y todos los que siguieron y hable con mil pibes distintos y nunca me acorde de el mientras lo hacía.
Si, yo soy la que no quiere volver.
Pero también soy yo la que le aviso medio año antes que la estaba pasando mal y que quería seguir con el pero necesitaba un cambio; también soy yo a la que dejo plantada una, dos y diez veces; también soy yo la que opto por confiar cuando todo indicaba que no tenía que hacerlo; también soy yo la que iba a buscarlo, a pesar de casi no tener tiempo libre, mientras que el sin estudiar ni trabajar no me buscaba nunca. También soy yo la que le perdono que me eche como a un perro de la casa, la que bajo la guardia y lo dejo hacer lo que quiera conmigo.
También soy yo la que quería toda la vida con el y me quede sin nada.
Soy yo la que no puede querer ni creer en ninguna otra persona.
Soy yo la que sigue eligiendo estar sola, porque si no es con el, no es con nadie.
Yo te deje, yo me saque el anillo, pero la abandonada y la que tiene derecho a estar resentida, soy yo. Sacate esa careta que te queda muy mal.
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