¿Cómo hacer para renunciar a lo que queremos?
Todavía no pude responderme eso. Abrir los ojos no es fácil Una vez que los abriste, tampoco es facil asumir la realidad, o mantenerlos abiertos. A veces dan ganas, muchas, de volver a cerrarlos y soñar un rato. Perderme de nuevo en esos ojos. Resucitar en esos brazos. Volver a respirar en esos besos.
No es facil olvidar. Ni perdonar. Ni aprender a vivir de nuevo. Hay mucho vacio. El vacio que dejaste adentro mio. El vacio del mundo exterior, nuevo, extraño, y tan dificil sin vos.
Voy a los tropezones. Un poco bien, un poco mal. Un poco te olvido, un poco te extraño. Y me voy rearmando, dejando pedazos de mi en alguna que otra vereda, y volviendo a encontrarlos cada tanto, perdidos en los recuerdos de los pliegues del colchon o en la estela de tu perfume. Y me duele encontrarme con ellos, para qué mentir. Me duele ser consciente de que solo vos podes darme ganas de amar, de que a pesar de todo te extraño.
Tampoco puedo, todavía, entender como se puede extrañar algo y al mismo tiempo no quererlo de vuelta.
No entiendo como puedo amarte todavía pero sin quererte cerca.
Quizás sea una guerra entre lo racional y lo pasional.
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