No fumes tanto porro. No tomes tanto vodka junto. No te aburras de la adrenalina. No te vayas de mambo. Todos los excesos son malos.
domingo, 11 de agosto de 2013
What goes around, comes around, todo termina para volver a empezar. Uno nunca sabe realmente qué espera atrás de ese final, pero ¿acaso importa? Lo mejor y lo peor de la vida es que uno nunca sabe. Es probar y ver. ¿Cómo vas a conocer el gusto de ese helado de color raro si nunca lo probas? Y, ay, se puede mirar atrás, ver el camino que recorriste, pero volver atrás, no. ¿Para qué? Baby, I was made to break your heart, and that's all. Y es mejor así. ¿Por qué te subis a una montaña rusa? ¿Por qué te fumas un porro? ¿Por qué te prendes fuego el estomago con vodka? Live fast and have fun. Por ese instante de adrenalina. Por ese flash de felicidad en medio de la mediocridad de la vida. La vida es como una semana gigante, ¿qué tiene de malo inventarnos un sabado cada tanto? Un momento que vale miles. Un segundo que es eterno. Un beso que dice mil cosas. Y después lloras, pataleas, odias todo. Y un poco más después te secas las lagrimas, sonreis y cantas a los gritos. Y más tarde, quizás, te das cuenta de que no todo lo que termina, termina mal; de que es mejor quedarse con lo bueno y no odiar, que no hay que olvidar lo malo para no recaer.
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