¿Por qué siempre la eterna competencia, por qué nos cuesta tanto aceptar la derrota?
Hay cosas que nacieron destinadas a no ser. Nacieron muertas, o con fecha de vencimiento. Y no hay nada de malo en eso.
¿Por qué para que algo sea bueno, tiene que perdurar en el tiempo?
¿Por qué no sabemos aceptar que 'qué lindo, bueno, ya está, gracias'?
No se ustedes, pero yo siento adentro mio cuando algo termina. Es como un crack. Y listo. No hay marcha atrás, aunque lo intente. En este momento estoy idealizando de lo lindo, y aunque Santi me diga al oido que es el peor error, yo lo sigo haciendo y soy consciente de ello: se que te estoy idealizando, y se por eso mismo que no volvería con vos. Pude borrar todo lo malo. Elegi olvidarlo. Me quedo con lo bueno, y nada más. Y quiero quedarme con eso. No te voy a dar la oportunidad de que arruines (otra vez) mi imagen de vos.
Estoy hablando de tantas cosas al mismo tiempo, que ya no se de que hablo.
Solo digo que, a veces, tenemos que acordarnos que un fracaso no siempre es perder.
No nos olvidemos de como reir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario